¿Te ha pasado alguna vez que tienes dos o tres decisiones para tomar al mismo tiempo? si te ha pasado sabes de qué hablo cuando te digo que suele haber una angustia asociada al momento.

 

Esto también puede constelarse y es una guía muy útil, sobre todo porque nos da información que a menudo no tenemos o no vemos.

 

Te cuento un caso de una chica que se le planteaban dos opciones en su mente, marchar fuera pero dentro del mismo país, o realizar una estancia internacional. También dudaba de que quizás ninguna de las dos opciones debía ser. Estaba hecha un lío. Estábamos en un taller grupal, por lo que teníamos a disposición a personas que nos ayudarían a representar cada opción. Le pedí que eligiera a tres personas, una que representaría «marchar dentro del país», la otra «una estancia internacional», y la otra «no marcharse».

Cada una se situó en el espacio central y después de unos segundos dejándose sentir la respiración, la que representaba “no irse” enseguida dijo que ella no pintaba nada en esta situación, y fue a sentarse a su sitio. Por tanto, la interpretación obvia es que “no marcharse” no era una opción. Ahora tocaba ver qué información obteníamos de las otras dos.

La que representaba «estancia internacional» se posicionó más lejos pero su cuerpo estaba firme, y aseguraba sentir la seguridad de que ya vendría, aunque fuera más adelante. Lo tenía clarísimo, su lenguaje corporal denotaba una seguridad contundente.

Casi a la vez, la que representaba “marchar dentro del país” se acercó mucho a la chica en cuestión, y de forma muy clara la intentaba seducir, todo su cuerpo expresaba coquetería y alegría de sentirla cerca. La persona que lo expresaba se sentía increíblemente sensual como nunca hubiera imaginado sentir. Su cara era una explosión de luz y amor, imposible poder resistirse.

Sin embargo, la que hacía de “estancia internacional” expresaba que hiciera tranquila si quería irse con la otra, que estaba segura de que acabaría marchando lejos.

Esto ocurrió en febrero del 2020, y el confinamiento la terminó de impulsar. Al trabajar en una empresa que tenía delegación en el País Vasco y además se había establecido el teletrabajo, decidió buscar una habitación para alquilar. La encontró cerca del mar, lo que le ofrecía la posibilidad de realizar su actividad preferida, el surf. Se instaló en noviembre del mismo año, y al cabo de un mes encontró a la pareja que hasta el día de hoy continúa con la relación. Casualmente, también tiene interés en realizar una estancia internacional, y tienen el proyecto común de hacerla el próximo año. Con el tiempo hemos entendido porqué había tanta expresión de seducción en la persona que representaba «marchar dentro del país».

Todavía no puedo demostrar según los parámetros de la cultura científica cómo funciona la información, pero la empírica está clara. Y como dice un amigo, lo que se puede demostrar científicamente ya existía antes de demostrarse.

Si necesitas aclarar dudas, cuenta con la ayuda de las constelaciones, en sesión privada o taller grupal.

 

[Laura Pedró Xaus. Todos los derechos reservados]