Como ya debes saber, tus experiencias y conocimientos han conformado un filtro o molde en ti. Tú eres la única persona que lo tiene con tus características.

 

¿Porqué necesitas este filtro?

 

No sé si te has dado cuenta de que, a través de ti, te llega una información que no es la misma que me llega a mí o a tu vecino. Me refiero al mundo creativo y del pensamiento. Existe un campo de información que no es propiedad de nadie y que está disponible para todos. Ciertamente no se ve ni se puede tocar, pero lo experimentamos constantemente. A la persona que domina el lenguaje musical, le llegan ideas para sus composiciones; quien es talentoso en ingeniería, le llegan las ideas que puede llevar a cabo; y así con cada uno de nosotros según el talento que tengamos. Eso sí, aunque el talento nos viene dado de serie, sólo será útil si lo entrenamos con perseverancia.

 

Y también se nos pide que el filtro esté limpio, que no haya ningún copo de polvo que haga interferencia. Así, la información se descodifica fácilmente y las creaciones se manifiestan. Sólo hay que estar abiertos a ser receptores.

 

¿Cómo crees que está tu filtro? Tendría que revisarse si te encuentras, por ejemplo, en estos casos:

 

  • La relación con tu familia no fluye.
  • Eres obsesivamente perfeccionista.
  • Te cuesta comunicar las emociones.
  • Duermes en estado de alerta.
  • Comes con ansiedad.
  • Te cuesta adquirir hábitos saludables.

 

Hay diferentes técnicas con demostrada eficacia que hacen de nuestro filtro un receptor impecable. Al principio de un buen trabajo, los mensajes comienzan a llegar en forma de sincronicidades. A medida que el filtro está limpio, la intuición entra a raudales.

 

Si quieres saber más, pregúntame!