vibradores

 

Este no es un artículo que hable de sexualidad, en principio. Los vibradores de los que quiero hablar forman parte del propio cuerpo humano y son efectivos a todos los niveles.

 

Si el cuerpo tiene la capacidad de vibrar por sí mismo y de percibir vibraciones externas, quiere decir que es susceptible a los cambios de frecuencia.

 

Hay situaciones que contribuyen a aumentar la frecuencia vibratoria y, en consecuencia, obtener placer, o felicidad, o como queramos llamarle: una buena comida, en buena compañía y en un entorno agradable, un tiempo para bailar, un baño de bosque, el silencio sólo interrumpido por el canto de los pájaros, la luz del sol penetrando entre los árboles frondosos del verano, o un paseo a la orilla del mar…

 

La lista puede ser tan larga y única como personas existen, según la cultura y entorno que las rodeen. Y todas estas situaciones nos hacen elevar la energía.

 

De la misma manera, podríamos hacer otra en sentido contrario, nombrando todas las situaciones que dan malestar, o dicho de otra forma, que hacen vibrar en bajas frecuencias. En este grupo es muy probable que aparezcan las emociones de tristeza, rabia, impotencia, miedo, agotamiento, soledad, incertidumbre, desesperanza,…

 

En la densidad vibratoria o de baja frecuencia no puede fluir el bienestar. El cuerpo acidifica sus procesos orgánicos para sostenerse en vida. La salud se ve resentida.

 

¡Atención! Todo lo que sube, baja, por Ley Universal. ¿Qué se puede hacer entonces para mantenernos en elevadas vibraciones? Cuidar que nuestro entorno sea el máximo beneficioso:

 

  • escoger las personas que más nos aporten;
  • elegir alimentos que nutren;
  • buscar el ejercicio físico que más nos haga disfrutar;
  • contactar con la naturaleza;
  • meditar;
  • escuchar buena música;

 

Ahora bien, si la densidad en que nos encontramos es tan grande que se nos hace difícil ser proactivos en nuestro bienestar, tenemos que recurrir a otros “vibradores”, como por ejemplo las Esencias Florales de Bach. Ellas, por sí mismas, vibran en una frecuencia altísima y tienen la capacidad de transformar los estados emocionales más negativos. Así, como la Ley Universal de la Polaridad, hay la posibilidad de transmutar las emociones solo por contactar con el polo opuesto.

 

Entonces, podemos considerar que somos afortunados ya que tenemos un sistema floral que desbloquea la capacidad natural del cuerpo humano para restablecer y elevar su energía.

 

A partir de aquí, la única manera de mantener el nivel óptimo de salud y bienestar depende exclusivamente de nosotros, a través de nuestras acciones. Elegir la acción que nos haga  sentir mejor y que no perjudique a ningún otro ser vivo es garantía de felicidad.

 

De vibradores que estimulan el placer sexual ya se han visto de todos los colores. Aquí os he presentado una gama que no tiene forma ni color, pero contactar con ellas es una fuente de alegría permanente.

 

En www.sedibac.org encontrarás mucha información sobre las Esencias Florales del Dr.Bach.

 

Laura Pedró Xaus. Todos los derechos reservados.