la fuerza de la intención – felices propósitos para el nuevo año

 

Desde hace algunos años tenemos la costumbre familiar de escribir unas líneas antes de que termine el año. Hay agradecimientos por todo lo aprendido, por aquellos momentos vividos que nos hicieron sentir llenos, por las personas que han estado y por las experiencias compartidas. También hay una lista de cosas de las que queremos deshacernos, como pensamientos o preocupaciones que no nos llevan a ningún lugar interesante. Y por último, escribimos en forma de propósitos aquello que nos gustaría que estuviera en nuestra vida.

 

Tengo una sabia amiga que esto lo hace repetidas veces durante el año, en momentos de reflexión consigo misma. Suele hacer tres listas, a corto, a medio y a largo plazo. Es decir, lo que le gustaría que sucediera en tres meses, en seis meses, y en un año o más. Ella lo llama un “ejercicio de creación” para su vida.

 

Cualquier forma es válida para que se amplifique la intención y se multipliquen las posibilidades de que suceda aquello que hemos “creado” en nuestra ilusión.

 

Solo para poner un pequeño ejemplo, la primera vez que realicé la lista se me ocurrió poner que ampliaría en diez el número de largos de piscina en mis mañanas de natación. Ahí vi claramente la fuerza que tiene plantearlo y escribirlo en un acto sagrado de compromiso conmigo misma. Tenía que, almenos, intentarlo. Y lo conseguí, ¡claro!. A partir de entonces, aprendí a imaginar (y luego a redactar) con más detalles. Como leí en algún lugar, si el Universo tiene el máximo de información, más fácil lo tendrá para ponerlo a mi alcance. Y no es cuestión de magia potagia, funciona de forma muy simple:

 

todas las opciones existen, y suceden cuando somos capaces de verlas, que suele pasar después de haberlas imaginado previamente.

 

Desde aquí te invito a que imagines situaciones que te gustarían en tu vida. No me creas, hazlo y experiméntalo. El solo hecho de dedicar unos minutos a pensar cosas bonitas para ti, ¡ya es un gozo!

 

Que sea un 2019 lleno de experiencias que te hagan disfrutar.