A menudo comparo a los humanos con los instrumentos musicales. Me sirve para dar a conocer los grandes beneficios de estar afinado. Como es sabido, la diferencia de sonido que producen los instrumentos si están afinados o no es abismal. En los humanos también, no sólo porque podemos «sonar» estridentemente y no ser compañía agradable para nadie, sino que además, corremos el riesgo de enfermar o vivir con sufrimiento.

 

Los instrumentos, como no tienen consciencia propia, se ahorran el sufrimiento. A ellos no les afecta que se acaben oxidando porque nadie los quiera tocar o que acaben encerrados en la oscuridad de un cajón o armario abandonados.

 

A los humanos sí que nos afecta estar desafinados.

 

Nos afecta en nuestro estado de ánimo, que puede ser amargo, o haciendo subidas y bajadas como una montaña rusa. ¡Qué difícil sostenerlo demasiado tiempo!

 

Nos afecta en nuestras relaciones. Si estamos desafinados viviendo en pareja suenan estridencias en cada momento, ¡qué pesadilla! Si lo estamos con los padres o con los hijos, ¡qué lástima que los lazos de sangre estén desarmonizados! Si lo estamos con las amistades, ¡cuánta toxicidad nos rodea!

 

Nos afecta en nuestro trabajo, que se supone que debe dar unos rendimientos económicos para poder obtener comida y techo. ¿De qué calidad será nuestro servicio y qué resultados conseguiremos si estamos desafinados?

 

Nos afecta en nuestro cuerpo que, como no respira bien, el oxígeno no llega a todos los órganos. Pobre organismo, ¡qué maltrato injusto!

 

Y resulta que la capacidad de afinarse es más fácil de lo que muchos imaginan. Lo importante es tener un buen oído para localizar la cuerda que hay que afinar. O dicho de otro modo, conócete y aprenderás a afinarte.

 

Conócete a fondo, nadie lo hará mejor que tú. Si no sabes cómo entrar, me puedes preguntar y te puedo orientar con libros, conferenciantes, formaciones, técnicas, etcétera. Encuentra la manera que te puede ayudar y déjate guiar:

 

  • Te ayudará a que tu estado de ánimo sea estable y conectado con la alegría;
  • Te ayudará a que tus relaciones sean placenteras y ligeras;
  • Te ayudará a que saques tus dones y talentos al mundo para que la abundancia te llegue;
  • Te ayudará a que tu cuerpo sea un templo limpio y luminoso, un lugar donde vivir sea un regalo cada día;
  • Te ayudará a tener pensamiento propio, a ser responsable y libre.

 

Laura Pedró Xaus. Todos los derechos reservados.