carta al miedo

 

 

Miedo, hoy me dirijo a ti. Hace unos días que necesito hablar contigo. Entiendo y respeto tu función primitiva. Es más, te necesito. Gracias a ti, soy capaz de salir corriendo como nunca me hubiera imaginado si me aparece un león. Gracias a ti, soy capaz de frenar en seco cuando me acerco al abismo. Contigo se me despierta una fuerza desconocida que protege mi integridad física. Ya venías con el kit de serie cuando nací. Gracias una vez más.

 

Durante la evolución humana has traspasado tu función física y te has instalado en la psique. Debes sentirte muy confundida. Has creído que las palabras tienen el mismo poder que el león o el abismo. Fíjate que mi cuerpo puede reaccionar de la misma manera. Me pasa a mi y a muchas personas que conozco. Hay todo un mecanismo interior que se pone en marcha delante de determinadas expresiones o actitudes: músculos que se preparan por si hay que salir corriendo y sustancias que nos hacen estar en alerta máxima… ¿Sabes que es muy perjudicial que todo este movimiento no pueda acabar su proceso? La mente se encarga de abortarlo cuando se da cuenta que no hay ni león ni abismo. El desgaste es demasiado grande y, con el tiempo, el cuerpo se debilita y queda atrapado en esta dinámica.

 

Tienes que saber que te están utilizando. Algunos han descubierto como es de grande todo el poder que puedes llegar a tener. Cuanto más débiles estamos más nos pueden manipular. Ya no sabemos distinguir cuál es el peligro real. Estamos muy confusos y en este estado aparecen síntomas que todavía nos dan más miedo. Y la rueda se va haciendo grande, más grande.

 

Miedo, necesito que me escuches. Es importante que vuelvas a tu esencia. Te pido desde el fondo de mi corazón que solo te ocupes de lo que viniste a hacer para nosotros. Si tu te enfocas bien nos será más fácil advertir cuando no es necesario poner toda la maquinaria en marcha. Te necesito en la justa medida.

 

Ya sabes que soy privilegiada porque he ido descubriendo herramientas psico-energéticas, como las Flores de Bach o el Tapping, que me han ayudado a ver quien eres y qué has venido a hacer. Ahora puedo ser consciente de tu alcance y actuar para protegerme. Pero tienes que saber que la gran mayoría de personas no tienen acceso y están enfermando, están perdiendo su capacidad de reacción, se están dejando llevar por esta energía densa que has construido…

 

Miedo, tu esencia es valuosísima, ojalá seas capaz de sacarte esta máscara. Mientrastanto, si me lo permites, iré hablando de ti. Quiero que todo el mundo te conozca en tu mejor versión.

 

Laura Pedró Xaus. Todos los derechos reservados.

2019-09-23T09:21:31+00:00